Las pérdidas generadas por el paro agropecuario, desatado por los cambios impuestos por el Gobierno en las retenciones a los granos y sus derivados, se concentraron en las empresas de alimentos, en particular las de alimentos frescos. En marzo, hubo caídas interanuales en la producción de carnes rojas (-37,6%), carnes blancas (-4,3%) y en la molienda de cereales y oleaginosas (-16,4%). Sólo la industria láctea logró una mejora, del 0,8%, que de todos modos fue inferior al 4,5% registrado en febrero. Aquí cabe, además, una aclaración: este sector se está recuperando de los inconvenientes sufridos el año anterior por la intervención oficial y las inundaciones.
Esto llevó a que, pese al impulso de la demanda –local y mundial–, la actividad en la industria alimentaria cayera un 10,1% el mes pasado respecto de marzo de 2007, la peor caída interanual desde marzo de 2002, según los datos del estimador mensual industrial (EMI), que ayer difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El sector recortó así su crecimiento del primer trimestre al 0,6% y selló, además, la suerte del indicador global, ya que se trata del rubro de mayor ponderación dentro del EMI.
La industria en conjunto creció en marzo un 3,1% en relación con el mismo mes del año anterior, según la serie desestacionalizada de este indicador. Fue el menor crecimiento interanual desde julio último y el peor desempeño para el mes de marzo desde que se reactivó la economía, a fines de 2002.
La cifra quedó muy por debajo de las proyecciones de los analistas consultados mensualmente por el Banco Central, que pronosticaban, el mes pasado, un incremento interanual del 7,4% para marzo.
Todos los analistas consultados por LA NACION justificaron estos números en el paro agropecuario. Según indicó el economista jefe del Banco Galicia, Nicolás Dujovne, la falta de insumos que provocó la protesta llevó a que las fábricas del sector alimentario operaran “a un ritmo aproximadamente 20% inferior al de los meses anteriores”, algo que habría provocado unos cuatro puntos menos de crecimiento en marzo, estimó.
Pero eso no fue todo. Un informe de la consultora Economía & Regiones consignó que otros sectores “tuvieron un pobre desempeño durante marzo, lo que contribuyó a la modesta evolución de la producción industrial”: el metalmecánico (subió un 3,5%), el de edición e impresión (1,4%), el automotor (14,1%, por debajo del 20,7% de un año atrás) y el de refinación de petróleo (cayó un 3,8%). Este último sector está al tope de su capacidad instalada, “con lo cual no tiene mucho margen para crecer en el mediano plazo”, agregó Pablo Lavigne, de Datarisk.
Esto, junto con las paradas técnicas que varias fábricas realizaron en el verano y el hecho de que hubo menos días hábiles –el feriado de Semana Santa cayó en abril en 2007–, terminó por deprimir el ritmo de la producción fabril durante el primer trimestre, que, con todo, cerró con un crecimiento del 6,7%, por debajo del de los últimos tres meses de 2007 (9,8%) y casi igual que el primer trimestre del año anterior (6,8%).