(Télam)
El ex presidente de la Nación y actual titular del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, fue el principal orador de un acto celebrado en el Mercado Central del partido de La Matanza.
“Me voy a permitir hacer algunas reflexiones”, comenzó, Kirchner, quien enfatizó que “está claro que hay sectores políticos y económicos que quieren frenar el cambio y desestabilizar la Argentina”.
“Esos mismos sectores que se quejaban de los cortes de calle - con razón, pero estábamos en un punto extremo- esos mismos sectores, que ya no son los de las manos callosas, cuando aparecieron los cortes de ruta con este lock out, evidentemente decían que era una lucha cívica y republicana y estaba bien que se corten las rutas, nos dejen sin comida, nos quemen los campos y produzcan choques donde murió gente”, exclamó.
“Cómo se puede ser tan sectario y tan racista”, se quejó.
“Fíjense que si nuestra Presidenta hubiera hecho lo que hacen muchos dirigentes políticos, arreglando a espaldas de la gente, seguramente los ciento y pico de días de lock out no los hubiéramos tenido”, aseguró el ex presidente.
“Acá no me van a torcer la mano, porque tengo que defender a la clase trabajadora, a los empresarios nacionales, a los estudiantes”, enumeró.
Kirchner señaló que la suba de los precios internacionales de las materias primas obedece a que “por el quiebre del sistema financiero internacional y las pérdidas de los grandes bancos, toda la especulación financiera se fue al petróleo y los alimentos. Los que pagan son miles de millones de personas que deben pagar altos precios para sobrevivir”.
“Estamos de acuerdo en defender la renta empresaria, al pequeño productor, lo que no queremos es que los grandes grupos productores y exportadores se lleven la renta de los bolsillo de los trabajadores”, añadió el jefe de PJ.
“El único elemento que tenemos para que esa renta sea para todos los argentinos fueron las retenciones; fíjense qué acertada fue la resolución 125”, ponderó, a la vez que defendió la iniciativa de “colocar las retenciones para que el precio internacional no se traslade a la mesa y a los alimentos”.
“Algunos sectores son totalmente insolidarios y solo les importa lo de ellos”, indicó, y recomendó “que nuestra clase media se de cuenta de que no tiene que estar del lado de la oligarquía”, en alusión a los cacerolazos que se reiteraron en distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires durante los tres meses de paro agrario.
También fustigó a “los sectores mediáticos interesados que trataron, por otros intereses de quitarle fortaleza al Gobierno”.
CON TROPA PROPIA. El ex presidente de la Nación concurrió con Guillermo Moreno, secretario de Comercio y líder de la banda que salió a apalear caceroleros 20 días atrás, en lo más tenso de la pelea con el campo. También lo escoltarán Daniel Scioli, Hugo Moyano, el intendente Fernando Espinoza y varios ministros nacionales.
La llegada del ex presidente al mercado tuvo un importante contenido simbólico. Por allí pasa el grueso de las frutas y verduras que se venden en la ciudad y el Gran Buenos Aires. Se trata de uno de los rubros de la canasta básica que más subió este año, junto a la carne y el aceite.
El ex presidente pretendió mostrarse en persona al frente de la batalla contra la inflación, mientras las encuestas de imagen encienden alarmas sobre el creciente malhumor social por el alza imparable de los precios. También devolverá gentilezas a su “soldado” Moreno, el verdadero mandamás del mercado mayorista de La Matanza.
Junto al INDEC, el mercado mayorista es el reducto favorito de Moreno para poner a “trabajar” a sus seguidores más leales y voluminosos. Allí le responden ex punteros de Luis Patti, gremialistas municipales investigados por la Justicia, poderosas cooperativas de changarines y puesteros frutihortícolas de variado calibre.
“Me voy a permitir hacer algunas reflexiones”, comenzó, Kirchner, quien enfatizó que “está claro que hay sectores políticos y económicos que quieren frenar el cambio y desestabilizar la Argentina”.
“Esos mismos sectores que se quejaban de los cortes de calle - con razón, pero estábamos en un punto extremo- esos mismos sectores, que ya no son los de las manos callosas, cuando aparecieron los cortes de ruta con este lock out, evidentemente decían que era una lucha cívica y republicana y estaba bien que se corten las rutas, nos dejen sin comida, nos quemen los campos y produzcan choques donde murió gente”, exclamó.
“Cómo se puede ser tan sectario y tan racista”, se quejó.
“Fíjense que si nuestra Presidenta hubiera hecho lo que hacen muchos dirigentes políticos, arreglando a espaldas de la gente, seguramente los ciento y pico de días de lock out no los hubiéramos tenido”, aseguró el ex presidente.
“Acá no me van a torcer la mano, porque tengo que defender a la clase trabajadora, a los empresarios nacionales, a los estudiantes”, enumeró.
Kirchner señaló que la suba de los precios internacionales de las materias primas obedece a que “por el quiebre del sistema financiero internacional y las pérdidas de los grandes bancos, toda la especulación financiera se fue al petróleo y los alimentos. Los que pagan son miles de millones de personas que deben pagar altos precios para sobrevivir”.
“Estamos de acuerdo en defender la renta empresaria, al pequeño productor, lo que no queremos es que los grandes grupos productores y exportadores se lleven la renta de los bolsillo de los trabajadores”, añadió el jefe de PJ.
“El único elemento que tenemos para que esa renta sea para todos los argentinos fueron las retenciones; fíjense qué acertada fue la resolución 125”, ponderó, a la vez que defendió la iniciativa de “colocar las retenciones para que el precio internacional no se traslade a la mesa y a los alimentos”.
“Algunos sectores son totalmente insolidarios y solo les importa lo de ellos”, indicó, y recomendó “que nuestra clase media se de cuenta de que no tiene que estar del lado de la oligarquía”, en alusión a los cacerolazos que se reiteraron en distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires durante los tres meses de paro agrario.
También fustigó a “los sectores mediáticos interesados que trataron, por otros intereses de quitarle fortaleza al Gobierno”.
CON TROPA PROPIA. El ex presidente de la Nación concurrió con Guillermo Moreno, secretario de Comercio y líder de la banda que salió a apalear caceroleros 20 días atrás, en lo más tenso de la pelea con el campo. También lo escoltarán Daniel Scioli, Hugo Moyano, el intendente Fernando Espinoza y varios ministros nacionales.
La llegada del ex presidente al mercado tuvo un importante contenido simbólico. Por allí pasa el grueso de las frutas y verduras que se venden en la ciudad y el Gran Buenos Aires. Se trata de uno de los rubros de la canasta básica que más subió este año, junto a la carne y el aceite.
El ex presidente pretendió mostrarse en persona al frente de la batalla contra la inflación, mientras las encuestas de imagen encienden alarmas sobre el creciente malhumor social por el alza imparable de los precios. También devolverá gentilezas a su “soldado” Moreno, el verdadero mandamás del mercado mayorista de La Matanza.
Junto al INDEC, el mercado mayorista es el reducto favorito de Moreno para poner a “trabajar” a sus seguidores más leales y voluminosos. Allí le responden ex punteros de Luis Patti, gremialistas municipales investigados por la Justicia, poderosas cooperativas de changarines y puesteros frutihortícolas de variado calibre.