¿A cuánto el lomo? Escrache de militantes F a Alfredo De Angeli, de la Federación Agraria. (Télam)
Como si fuera un juego de mamushkas rusas, el kirchnerismo y el campo protagonizarán mañana, en los sendos actos de Plaza Congreso y Palermo, una serie de pulseadas (aparato y movilización, representatividad sectorial, influencia social, capital político) que, insertadas unas dentro de otras , dan como resulta a la madre de todas las pulseadas: la ratificación parlamentaria de las retenciones móviles, iniciativa del Gobierno que lleva ya 4 meses y 4 días.Las organizaciones sociales se medirán en la cantidad de piqueteros que reúnan frente al águila del Congreso o al monumento a la carta magna y las cuatro regiones que simbolizan la diversidad de la Argentina, en Palermo. Para dar una muestra del espectáculo variopinto que se promete para mañana, la Federación de Tierra y Vivienda, de Luis D’Elía, irá al Congreso y una línea disidente lo hará a Palermo.La CGT también tendrá su propia interna. Hugo Moyano, titular de la central de Azopardo, dictó el cese de actividades a partir del mediodía y prometió llevar a “12.000 camioneros” al acto en el que hablará exclusivamente Néstor Kirchner. En tanto, su archirrival y flamante titular de la anti K “Azul y Blanca”, Luis Barrionuevo, aseguró que el suyo y los “56 sindicatos” que dice que lo siguen pondrán “20.000 trabajadores” frente a vivar a los dirigentes agrarios.Diputados, senadores, intendentes y concejales –peronistas, kirchneristas, radicales/socialistas K o anti K- estarán en la marcha y la contramarcha. Mientras las distintas fuerzas políticas, gremiales y sociales van cerrando filas a favor o en contra de las retenciones, se supo que el ex presidente Néstor Kirchner será el único orador del acto que el oficialismo hará en Congreso para “promover/apoyar/impulsar/sostener” la política del Ejecutivo de cara a la producción y exportación de productos agropecuarios.El campo y las fuerzas opositoras, de un lado, y el Justicialismo y sus aliados, por el otro, se fijaron la vara de 100.000 asistentes en uno y otro acto. Ese número marcará, hacia arriba o hacia abajo, la capacidad de movilización de cada sector. Mañana, más que los discursos, lo que se espera es quién moviliza más gente, quién logra ganar cada una de las pulseadas en pos de la pulseada mayor.Los preparativos en Congreso eran febriles en varios frentes. A la par de las presiones y movilización de aparato para alcanzar mañana el "número mágico", los obreros trabajan a cuatro manos para armar el palco principal. Desplegaban estructuras tubulares y columnas de sonido, además de un vallado de seguridad que se extendía sobre la calle Hipólito Yrigoyen.El escenario, según se supo, contará con tres sectores bien definido: dos palcos para invitados especiales de 15 metros de largo por 8 de ancho cada uno a los lados del principal de 10 metros por 8 (que cuenta con una altura del piso de 3 metros y un techo a 10 metros).En tanto, los dirigenR.S.V.P. A lo largo de la jornada, el oficialismo se ocupó, con mayor o menor vehemencia, su confirmación al acto convocado por Kirchner. Dos de los que dijeron “presente” fueron los gobernadores radicales K Miguel Saiz y Gerardo Zamora, quienes el viernes pasado estuvieron con Kirchner en una reunión de sectores afines al gobierno. La mayoría de los jefes comunales del Gran Buenos Aires (GBA) y de otras partes del país decidió sumarse a la movilización. El titular de la FAM, el intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, y el de Ituzaingó, Alberto Descalzo se sumaron a los apoyos al acto, como así también sus pares de Berazategui, Juan José Mussi; de Almirante Brown, Darío Giustozzi; de Hurlingham, Luis Acuña, y de Merlo, Raúl Othacehé. Aparte de los intendentes peronistas del GBA, adhirió a la marcha el de Morón, Martín Sabatella, quien dijo que lo hará para "acompañar la idea de la intervención del Estado como garante de la distribución de la riqueza". Veintiséis intendentes de Entre Ríos, una de las provincias donde con mayor fuerza se produjo el debate sobre la política agraria, decidieron respaldar la iniciativa del oficialismo. Entre los jefes comunales que tomaron parte del encuentro en la localidad de Lucas González estuvieron los de Paraná, Concordia, Larroque, Chajarí, Feliciano y Concepción del Uruguay, entre otros. Los diputados provinciales peronistas acudirán a la marcha del Congreso, de acuerdo con el anticipo del presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Horacio González (PJ), "en la lógica de apoyar a los senadores". El gobernador de Tucumán, José Alperovich, anunció su presencia en el acto del justicialismo y de sus aliados, porque -dijo- "Es parte de la democracia. No le teman a que la gente se exprese en libertad". El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, caminó por el mismo andarivel que el mandatario tucumano cuando expresó que "es sano que nos podamos expresar y decir lo que pensamos". El Frente Grande y los socialistas bonaerenses tomarán parte de la marcha hacia el Congreso en la columna del Partido de la Victoria, del Frente Grande. El punto de reunión será, a las 13.30, en Avenida de Mayo y Luis Sáenz Peña. "Para que los senadores puedan votar sin aprietes, condicionamientos ni extorsiones, con plena libertad de conciencia", dice el texto socialista.Otro de lo que promocionaron su presencia K fue el diputado nacional Juan Carlos Dante Gullo, quien llamó a "defender la mesa y el bolsillo de todos los argentinos" y convocó a la "movilización a la Plaza del Congreso". "Cuando dicen que el kilo de lomo debería costar 80 pesos están mintiendo, porque de prosperar las políticas de los arrendatarios y patrones rurales, el lomo costaría más de 120 pesos", sostuvo Gullo.