Transportistas de carga mantenían un corte en Los Puestos, Tucumán. La protesta se repite en rutas en todo el país, en demanda de una solución definitiva al conflicto del campo. (Télam)
En la porción del país que mira y publicita Cristina Fernández de Kirchner hubo anuncios: Alberto Fernández informó la liberación de un cupo de un millón de toneladas para el trigo. Hubo también una carta: firmada por el jefe de Gabinete y el ministro de Economía, en la que le piden a Eduardo Mondino que “cese inmediatamente en su accionar no amparado constitucional ni legalmente”. Y hubo reuniones: el ex presidente Néstor Kirchner intentó contener y alinear a la tropa peronista y a la “transversalidad”. Los funcionarios insisten en que para el Gobierno el conflicto está terminado, muy a pesar de lo que pasa en las rutas, y evitaron ponerle fecha a un eventual diálogo con las entidades.
Sin embargo, en el país real, hubo gestiones, más discretas: el ministro de Planificación, Julio De Vido, recibió a Luis Morales, presidente de la principal entidad transportista del país, para encargarle que transmita un mensaje a las entidades del campo. De Vido quiere que los dirigentes del agro reanuden la comercialización de granos a cambio de una nueva instancia de negociación con el Gobierno. Fadeeac y el ministro acordaron con el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, la publicación de una solicitada donde los dueños de los camiones demandan una solución al conflicto (en particular por la parálisis de los transportistas de granos que ayer comenzaron a bloquear rutas en todo el país). El texto de la solicitada fue motivo de largas discusiones entre los dirigentes y los funcionarios, que objetaron cualquier alusión a la necesidad de un diálogo, porque el Gobierno fijó una posición que no admite más debate.
Los caminos principales, y a veces también los provinciales de nueve provincias, colapsaron. Donde se podía pasar, era difícil hacerlo, y en muchos sitios ni siquiera eso. En Buenos Aires, los transportistas hicieron veinte cortes parciales y dos totales (uno en Olavarría y otro en Azul). Y, según informó la Dirección de Vialidad de la Policía Bonaerense, en 40 localidades los productores autoconvocados se mantuvieron al borde de las rutas.
Sin embargo, en el país real, hubo gestiones, más discretas: el ministro de Planificación, Julio De Vido, recibió a Luis Morales, presidente de la principal entidad transportista del país, para encargarle que transmita un mensaje a las entidades del campo. De Vido quiere que los dirigentes del agro reanuden la comercialización de granos a cambio de una nueva instancia de negociación con el Gobierno. Fadeeac y el ministro acordaron con el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, la publicación de una solicitada donde los dueños de los camiones demandan una solución al conflicto (en particular por la parálisis de los transportistas de granos que ayer comenzaron a bloquear rutas en todo el país). El texto de la solicitada fue motivo de largas discusiones entre los dirigentes y los funcionarios, que objetaron cualquier alusión a la necesidad de un diálogo, porque el Gobierno fijó una posición que no admite más debate.
Los caminos principales, y a veces también los provinciales de nueve provincias, colapsaron. Donde se podía pasar, era difícil hacerlo, y en muchos sitios ni siquiera eso. En Buenos Aires, los transportistas hicieron veinte cortes parciales y dos totales (uno en Olavarría y otro en Azul). Y, según informó la Dirección de Vialidad de la Policía Bonaerense, en 40 localidades los productores autoconvocados se mantuvieron al borde de las rutas.