Escrito enviado por la Licenciada Graciela Bernardez
Circuitos que obturan la escucha y la palabra, que ponen escollos permanentes a la dialéctica activa del “Esquema Conceptual Referencial y operativo”, (Pichón Riviere), que protegen sistemas perversos y que no hacen mas que remitir una y otra vez a un modelo organizacional basado en el mito de la “Horda Primitiva” (Freud: Tótem y tabú), el cual introduce indefectiblemente el pasaje al acto, a “la tragedia”, situación ocasionada por un Padre terrible, que no hace regir su propia conducta por la ley, Circuitos éstos, que de manera automática dejan de garantizar
Dicha Calidad supone, un salto organizacional cualitativo, implica superación, desarrollo, sistemas abiertos, recursividad, sentido de pertenencia en sus miembros, pero no bajo el modelo de gente arreada como ganado para ir a plaza de Mayo, ni de gobernadores reducidos a delegados presidenciales, que deben (a- sentir), asistiendo a cualquier acto de gobierno presidencial y siendo funcionales a una suerte de espejismo de cohesión.
Calidad supone compromiso, opción, capacidad de reflexión, espacios legitimados para el disenso, espacios de deslizamiento para lo instituyente; y, no solo pone en marcha, sino que principalmente exige críticas, y ensaya de manera ineludible e inexcusable ¡la autocrítica!!!.
Ahora bien en un País ¿Democrático y pluralista?, donde el caballito de batalla en todo acto presidencial no deja de ser el repudio al accionar de
Cuando se dice salvajemente que todos los que salieron a manifestarse eran golpitas, cuando se pretende tapar el sol con un dedo y se sobre elaboran mensajes mediocres, que intentan negar la realidad, subestimando la capacidad de reflexión de todo un Pueblo, cuando ni por casualidad se puede entender que las manifestaciones no fueron solamente en Buenos Aires, sino que las mismas se dieron espontáneamente en diversos lugares del país, y que lisa y llanamente las mismas se produjeron bajo un solo denominador común, “la certeza de NO sentirse re - presentados por este Gobierno”, el cual con la misma lente invertida por la que asimila
Y lo grave es que cada vez nos falta más, porque la crisis de representatividad en
Indicadores de Estilos de Gobernabilidad que niegan la historia, que hacen un recorte y una retórica vacía de compromiso solidario, como si los males sólo hubieran empezado a partir de los 60, donde no hay un espacio Institucional para descifrar lo que en realidad significó por ejemplo, la multiplicidad silenciada del asesinato de nuestros aborígenes, que desvergonzadamente
Indicadores de dirigencias, como la de los cuatro dirigentes del campo que no asomaron sus narices ni por asomo, cuando en los Esteros del IBERÁ los campesinos del lugar fueron echados, por la asociación ilícita de viles usurpadores, con indicadores de Multinacionales que cual depredadores, se instalan donde se les place, burlando las reglas de competitividad para el pequeño o mediano comerciante, y a las cuales no se les aplica las retenciones móviles, NO COPARTICIPABLES .
Todo esto sólo puede llevarnos a una sola conclusión: “Hemos sido muy buenos aprendices del Don Pirulero” … “cada cual atiende a su juego”.
Sin lideres con poca o nula Inteligencia emocional, con escasa disponibilidad de sostener debates de las propuestas, con candidatos que pretenden ocupar cargos públicos en un país democrático, como el caso de nuestra actual Presidenta de
Las Instituciones de nuestro país agonizan...
Graciela Bernardez.
Psicóloga.